miércoles, 20 de junio de 2012

Función comunicativa



Cuando utilizamos la lengua para comunicar lo hacemos con unos objetivos. Dichos objetivos constituyen la función comunicativa de los enunciados que producimos.

Las funciones comunicativas son en realidad acciones que llevamos a cabo al hablar, por ejemplo, sugerir, describir, saludar, etc. Algunos lingüistas prefieren denominar a las funciones comunicativas como actos de habla.

Trabajando la función comunicativa peticiones y, con dos actividades posibles de llevar al aula, surgen una serie de cuestiones a resolver. Primeramente, la actividad “A” sería la siguiente: Estás en la oficina y necesitas algunas cosas. Pídeselas a tu secretario. Utiliza formas de imperativo o poder + infinitivo. Pide lo siguiente: unas fotocopias para la reunión de mañana, un café de la máquina, etc. La actividad “B” sería: Alumno 1- Tu compañero es el jefe de tu trabajo. Ahora estáis en la oficina y quieres pedirle permiso para hacer algunas cosas: bajar un momento a comprar algo, usar la impresora de su despacho, etc. Alumno 2- Tu compañero es un empleado de tu oficina y tú eres el jefe. Ahora estáis en la oficina y quieres pedirle algunas cosas: recoger unos clientes en el aeropuerto esta tarde, hacer un informe en la reunión de mañana, etc.

Tenemos todos los elementos: emisor (jefe/ empleado), destinatario (jefe/ empleado), intención comunicativa (pedir a alguien que haga una cosa), contexto determinado (una oficina donde los protagonistas adoptan distintos roles y mantienen una relación jerárquica vertical).

Mis reflexiones al respecto de las preguntas formuladas son las siguientes:

¿En cuál de las dos actividades tienen los alumnos mayor libertad expresiva?
En la actividad "B" los alumnos tienen mayor libertad expresiva, dado que pueden utilizar como estrategias para realizar peticiones aquella que consideren más adecuada, bien sea imperativo, fórmulas convencionales o insinuaciones. En la actividad "A" el alumno se tiene que ajustar al uso estrictamente de imperativo y un tipo de enunciado dentro de la fórmula convencional.


¿Cuál es mejor para aprender a realizar peticiones en español? ¿Por qué?
Desde el punto de vista de la frecuencia de uso de ciertas estrategias, en este caso concreto el uso del español para realizar peticiones, parece más conveniente la actividad "A". Los españoles empleamos principalmente la forma imperativa seguida de fórmulas convencionales a la hora de pedir algo a alguien. No obstante, me parecen adecuadas las dos actividades.


¿Permiten las dos actividades valorar si el alumno sabe formular peticiones de manera adecuada? ¿Por qué?
En mi opinión, sí que permiten las dos actividades valorar si el alumno sabe formular peticiones de manera adecuada. Ahora bien, la actividad "B" es más completa, dado que abarca dos papeles diferentes, por un lado el jefe que pide algo al empleado, y por el otro, el empleado que realiza la petición al jefe. Además no hay una imposición en cuanto a la fórmula a usar.


¿Utilizaría en clase las dos actividades, solamente una o ninguna? ¿Por qué?
Como he manifestado, las dos actividades me parecen adecuadas, pero considerando que la actividad "B" permite una mayor libertad expresiva a los alumnos y propone dos roles diferentes (jefe y empleado), con lo que va a ser una buena manera de conocer la forma de tratamiento en una empresa, me decanto por la segunda de las actividades a la hora de llevar al aula.

Y tras discutir con algunos compañeros llegamos a las siguientes conclusiones:

A la primera pregunta: “¿En cuál de las dos actividades tienen los alumnos mayor libertad expresiva?”, el grupo opina por unanimidad que es la actividad B, dado que los alumnos tienen mayor libertad expresiva, ya que pueden utilizar como estrategias para realizar peticiones aquella que consideren más adecuada, bien sea imperativo, fórmulas convencionales o insinuaciones. En la actividad "A" el alumno se tiene que ceñir a una forma cerrada (poder + infinitivo y el uso de imperativo).

La segunda cuestión: “¿Cuál es mejor para aprender a realizar peticiones en español? ¿Por qué?, en este caso no todos pensamos de igual manera, hay más posicionamiento hacia la actividad B porque favorece la interacción de los alumnos y presenta un mayor abanico de respuestas. Por otra parte, hay opiniones a favor de la actividad A pues el uso de la lengua está muy presente en el aula y practicar el imperativo o la forma poder + infinitivo es practicar alguna de las estrategias más frecuentes por los españoles a la hora de pedir algo a alguien.

En cuanto a la tercera pregunta: “¿Permiten las dos actividades valorar si el alumno sabe formular peticiones de manera adecuada? ¿Por qué?”, creemos que ambas permiten una valoración, en la primera actividad respecto al uso de la fórmula propuesta y del imperativo, y en la segunda de una manera más completa, ya que se puede evaluar si el alumno sabe distinguir la forma de dirigirse a una u otra persona en función de su posición, rango, relaciones interpersonales. Además, en ésta el alumno formula peticiones adoptando distintas estrategias comunicativas y no limitándose a alguna en concreto, y por tanto sus capacidades de comunicar son más fácilmente valorables en esta segunda actividad.

Y respecto a la última pregunta:” ¿Utilizaría en clase las dos actividades, solamente una o ninguna? ¿Por qué?”, opinamos que las dos actividades son adecuadas, la primera especialmente para familiarizar a los alumnos en el uso que se da del español a la hora de formular peticiones, y la segunda por favorecer la comunicación en el aula y el conocimiento de otra serie de aspectos como puede ser la relación jerárquica entre un empleado y su jefe. En este sentido, también sería interesante tratar en clase la misma función pero abarcando más relaciones interpersonales, como por ejemplo en el puesto de trabajo con los compañeros, en el hogar con la familia, en un bar con amigos….

Y tras prestar atención a las palabras del tutor, habría que anotar lo siguiente respecto a las dos actividades:

La actividad B es mejor para aprender a formular peticiones, aunque la actividad A también podría utilizarse como práctica previa de tipo más estructural.

La actividad “A” sirve para enseñar a hacer peticiones utilizando unas estructuras gramaticales concretas. Servirá, en todo caso, como una actividad preparatoria, que después, en ciertas circunstancias, les será útil a los alumnos para aplicarlo a la formulación de peticiones.

Aprender a formular peticiones es algo que exige, entonces, tener en cuenta un criterio de adecuación pragmática: qué pedimos (no es lo mismo pedir un chicle que pedir cincuenta euros), a quién (no es lo mismo pedirle algo a un amigo que a un jefe), en qué situación... Una actividad que no tenga en cuenta estos parámetros, podría decirse que no contribuye en el aprendizaje de los alumnos en cuanto a la función comunicativa de realizar peticiones.

Eso no significa que la actividad A no pueda usarse en clase, naturalmente. Eso sí, hay que pensar cuál es su utilidad real (practicar estructuras) y cuál puede ser su lugar adecuado en una secuencia didáctica orientada a "hacer cosas con la lengua".

Esquemas mentales socialmente compartidos


Los esquemas mentales no sólo son individuales, sino también compartidos en una comunidad socio- cultural determinada.

Con frecuencia al actuar dentro de nuestra comunidad nos ajustamos a esquemas de comportamiento previsibles. Esquemas de comportamiento socialmente aceptados que facilitan mucho las interacciones cotidianas si evitan posibles conflictos de relación interpersonal.

Si rompemos esos esquemas llamaremos la atención de nuestros interlocutores. Eso puede tener en ocasiones consecuencias realmente indeseables.

Tomando como ejemplo una secuencia de imágenes donde se observa una situación concreta, específicamente la visita de una pareja de extranjeros a casa de unos amigos españoles y donde van a compartir una cena, se podría extraer una ficha exhaustiva detallando una serie de aspectos vinculados con el tema que nos centra la atención, es decir, los esquemas mentales socialmente compartidos. La plantilla, a partir de las aportaciones de los compañeros y de mi propia reflexión, sería la siguiente:

- Situación:
Extranjeros que viven en España visitan a unos amigos españoles
- Lugar:
La casa de los amigos españoles
- Objetos:
- Hogar, botella, frigorífico, mesa, sillón, salón…..
- Participantes:
Paul y Hanna (pareja de extranjeros), Ángel y Mari Paz (pareja de españoles, son los anfitriones), Celia (la sobrina), Germán (padre de Ángel).
- Antes:
No conocen la casa, no han cenado, no conocen el barrio, los extranjeros no conocen a Celia y Germán
- Después:
Conocen la casa, toman un aperitivo, cenan, conocen el barrio, conocen a Celia y Germán.
- Secuencia de acciones:
Llegan a la casa la pareja de extranjeros, se saludan con cortesía, introducen la acción de presentación a Paul y Hanna de Celia y Germán, ofrecen un pequeño obsequio (botella), se sientan a tomar un aperitivo, ven la casa, intercambio de cumplidos o halagos acerca del barrio y de la casa (el salón), cenan, se despiden amablemente


En cuanto a los esquemas mentales, se observa claramente cómo aparecen fórmulas y costumbres propias de España. La pareja de extranjeros muestra su plena integración en la sociedad y costumbres españolas. También señalar que hay una adaptación a horarios españoles al acudir a la cena a una hora impropia en su país de origen y, que probablemente se alargue más de la cuenta
En primer lugar, vemos que recurren al modo de saludarse típico (los hombre se dan la mano y las mujeres se saludan con dos besos). También vemos algo muy característico por parte de los visitantes como es llevar una botella para la cena, un gesto de cortesía muy habitual en estas situaciones.
Posteriormente se da la típica escena de enseñar la casa, aunque en este caso se ve cómo la escena es llevada a cabo por las mujeres mientras los hombres conversan.
Finalmente en la despedida se recurre al mismo formalismo que hemos visto en los saludos iniciales y posiblemente expresen su deseo de devolver la invitación para una ocasión futura.
En general refleja una situación común en la que se ve cómo los visitantes extranjeros han adoptado perfectamente los esquemas mentales del país donde viven para así comportarse sin crear ningún tipo de incomodidad.


Uno de los aspectos pasados por alto y que una compañera ha advertido es el referente a las despedidas. En general los españoles solemos alargar las despedidas varios minutos. En las fotografías de la actividad, los invitados manifiestan su deseo de irse a las 23:00 horas y no abandonan la casa hasta las 24:00 horas. Es muy frecuente que en España los anfitriones de una casa expresen a sus invitados el deseo de que no abandonen la reunión inmediatamente, por ello nos encontramos comentarios como: "¿ya os vais?...","es muy pronto, quedaros un poco más...",  y en cierta forma podrían chocar en algunas culturas.

Y en relación a las opiniones que han ido apareciendo entre varios compañeros, la conclusión es la siguiente:

Los esquemas mentales compartidos son necesarios para adecuar nuestros comportamientos dentro de una sociedad y el profesor debe tener esto en cuenta a la hora de dar clases, sabiendo fomentar en nuestros alumnos una actitud tolerante y una mente abierta. Pero estos esquemas no son fijos y pueden adaptarse a nuevas situaciones y cambiar con el tiempo, por tanto hablamos de que se caracterizan de cierta flexibilidad. Por otra parte, no todas las actuaciones se rigen por las formas de comportarse de la comunidad, es decir, hay esquemas plenamente individuales.

martes, 5 de junio de 2012

Conclusiones


Realmente este curso “¿Cómo se aprende y se enseña una lengua?” ha sido completísimo y duro. Creo que todos nosotros hemos podido reflexionar sobre la evolución metodológica y su progresión hasta hoy en día mediante diferentes enfoques, la diversidad de factores que intervienen en el proceso de aprendizaje y la motivación del alumno como motor, las tareas llevadas al aula y su función comunicativa, la evolución de los papeles del profesor y del alumno, la importancia en la selección de los textos, el uso de las estrategias de aprendizaje y el concepto de la autonomía del alumno.

Si tuviese que quedarme con algo, precisamente lo haría con la autonomía del alumno, quien consciente y activamente se convierte en el protagonista de su proceso de aprendizaje.

También resalto la importancia del enfoque orientado a la acción, donde el aprendiente de lenguas, a través de la realización de tareas que implican el uso de la lengua, pone en marcha procesos cognitivos responsables de que se produzca el aprendizaje.

Me han gustado bastante los vídeos de los profesores Javier y Lucía. Ellos muestran muchas de las funciones que debe cumplir un profesor facilitador.

Respecto a lo que comenta María, sí pienso que varios de los alumnos son participativos, especialmente los del Instituto Cervantes de Praga. Y hay que tener en cuenta que la presencia de una cámara en el aula puede cohibir a más de uno.

Lucía comenta, referente a una de sus clases, que esperaba mayor ritmo, más intensidad y participación, pero quizás la explicación estaba en el grupo, chicos y chicas Erasmus finlandeses con pocas horas de curso y por tanto aún no se conocían demasiado.

Javier fomenta la participación y por lo visto en el vídeo sí que sus alumnos muestran una actitud cooperativa.

La tarea mostrada en el vídeo del Instituto Cervantes de Belgrado me ha resultado sumamente interesante. Formar un grupo de tres, donde dos tratan de explicar en la lengua meta qué es lo que están viendo en una fotografía y, un tercer alumno que, sin ver esa fotografía, sigue los comentarios de los compañeros e interpreta mediante un dibujo realizado por él. Al finalizar la actividad, se puede comprobar cómo se asemejan el dibujo y la fotografía real.

Como eslogan que responda a ¿Cómo se aprende y se enseña una lengua extranjera?: “Motivación, participación, reflexión”. Y buscando uno más original e informal: “Un creador de ocasiones de aprendizaje y un aprendiente de lenguas autónomo se embarcan en uno de los veleros participantes de la Volvo Ocean Race”.

Análisis de una unidad de un manual


Una vez observado con detenimiento la unidad 10 del manual “Protagonistas A1”, voy a tratar de realizar un informe detallado abordando distintos aspectos: metodología, tareas, papeles del profesor y el alumno y, por último los textos que van apareciendo en la unidad.

METODOLOGÍA: Los autores del manual parten de dos teorías del aprendizaje, se trata de la teoría cognitiva y de la teoría constructivista.

La hipótesis de la que parten es que el alumno interpreta, procesa, almacena y establece conexión lógica entre los diferentes datos almacenados en la memoria. Además, el alumno aprende construyendo nuevos conocimientos a partir de los previos.

Respecto a la metodología puramente dicha, representa el enfoque comunicativo, donde la máxima de aprender una lengua es llegar a poder expresar significados.

Al repasar detenidamente la secuencia de actividades, observo que hay un objetivo comunicativo claro y un uso significativo de la lengua en situaciones y contextos bien marcados.

El enfoque comunicativo se basa precisamente en esas dos teorías del aprendizaje antes mencionadas. El aprendizaje supone una reconstrucción de los conocimientos previos que tiene una persona para dar cabida en dicha estructura cognitiva al conocimiento nuevo.

Por otra parte, hay varias macroestrategias de Kumaravadivelu presentes a lo largo de la unidad didáctica:

- Aumentar la conciencia cultural- mediante la actividad de comprensión auditiva donde los alumnos van a escuchar el testimonio de una emigrante y van a aparecer términos referidos a la familia y amigos en el uso de esa lengua de origen (ejemplo: papá y mamá). Los alumnos van a elaborar una lista con los términos equivalentes a una y otra cultura.

- Contextualizar el “input” lingüístico- Constantemente aparecen actividades significativas inmersas en un contexto.

- Facilitar la negociación en la interacción- Se proponen a los alumnos muchas actividades comunicativas de interacción, bien sea en parejas o en pequeños grupos.

- Asegurar la relevancia social- Son actividades prácticas que servirán al alumno a usar la lengua fuera del aula (por ejemplo, realizar con éxito la función de presentar a alguien a familiares y amigos).

- Integrar las destrezas lingüísticas- A partir del texto sobre los abuelos que parte de su tiempo lo emplean en la atención de sus nietos se genera una ronda de opiniones en grupos.

TAREAS: Las tareas de esta unidad son de la vida real, por ejemplo, en la parte del manual donde se aborda el tema de los amigos, los alumnos tienen que comprender un texto oral para relacionar imágenes, una en una situación concreta (durante la celebración de un cumpleaños) y otra en diferente contexto (trabajando en la oficina), con los nombres de varios personajes que intervienen en el audio. A continuación, en parejas tienen los alumnos que preguntarse sobre algún amigo que tienen y dónde se conocieron.

Para la realización de la tarea final, el alumno pasará por las cuatro fases: planificación de la tarea, ejecución, evaluación y reparación.

El alumno va a reconocer los objetivos de la tarea, hace un diagnóstico de recursos y su posterior movilización mediante procedimientos cognitivos y afectivo- sociales, evalúa no sólo el resultado final sino todo el proceso y corrige el producto obtenido. Todo lo aprendido en este proceso requerido para la realización de la tarea lo extrapola a futuras situaciones de aprendizaje y uso de la lengua.

Los alumnos van a emplear varias estrategias en las distintas fases de realización de la tarea: presentación inicial de la información más relevante, preparación de la tarea recurriendo a fuentes de consulta (en este caso apoyándose en los propios contenidos de la unidad didáctica), utilización de formas sencillas de comenzar, indicación al compañero de que comprende, evaluación de cómo ha realizado la tarea, quizás pida aclaración por algo que no haya entendido de otro alumno, repetirá y aclarará lo que ha dicho.

En cuanto a estilos de aprendizaje, en la unidad se proponen varias actividades compatibles a esos estilos: visuales- lectura de textos escritos (ejemplos: las memorias de Laura, la viñeta cómica), auditivos- comprensión de textos orales (ejemplo: el audio con la emigrante de Ecuador), táctiles- actividades manuales (ejemplo: elaborar un álbum de fotos), sociales- actividades cooperativas en grupo (ejemplo: interacción comunicativa con los compañeros de clase tratando el tema “¿Cómo es tu familia?”), individuales- actividades que se pueden realizar de manera individual (ejemplo: rellenar los huecos con los posesivos en plural).

PAPELES DEL PROFESOR Y EL ALUMNO: A lo largo de la unidad el papel del alumno va a ser activo, participativo y colaborativo. Activo en el proceso de aprendizaje, participativo en las distintas actividades propuestas y colaborativo mediante los conocimientos, habilidades y actitudes que va a aportar a sus compañeros y al profesor.

Pienso que sí se fomenta la autonomía del alumno, dado que éste va a asumir el control consciente y responsable de su propio proceso de aprendizaje. Y lo va a hacer mediante el control de su estilo de aprendizaje y conocimientos con los que parte, planteándose unos objetivos a cubrir, gestionando sus propios recursos como el tiempo y fuentes de consulta, desarrollando nuevas estrategias para realizar las actividades y la tarea final, controlando algunos factores implicados en el proceso de aprendizaje (motivación, ansiedad, etc) y por último mostrando habilidades grupales.

En cuanto al papel del profesor, éste va a intentar ser un verdadero motivador en el aula, creando un buen clima de aprendizaje. Sin duda, procurará desde el principio fomentar la participación e interacción del grupo para que puedan conocerse bien y sean colaborativos los unos con los otros.

Va a ser el guía en el desarrollo de las actividades comunicativas, aclarando cualquier duda e indicando desde el principio las instrucciones claras de todo lo que tengan que hacer los alumnos.

También asumirá una función de analista, analizando posibles ocasiones de aprendizaje que vayan surgiendo, evaluando las actuaciones de todos los integrantes del grupo, comprobando la realización satisfactoria y ordenada de la secuencia de actividades (en la guía de la unidad didáctica, el profesor podrá ir verificando tanto el desarrollo como las soluciones).

Finalmente, el profesor tratará de ser una persona cercana y accesible. Su objetivo principal es facilitar el aprendizaje de los alumnos, y para ello tendrá que encontrar el momento y la forma adecuada de corregir errores, implicar a todo el grupo, proporcionar estrategias de aprendizaje, ceder el control del proceso a sus alumnos.


TEXTOS: En la unidad aparecen tanto textos hablados como escritos. Son textos auténticos (fragmento de las memorias de Laura, una viñeta, una encuesta que recoge unos datos estadísticos, álbum de fotografías, artículo de un periódico, testimonio de una emigrante…).

Juegan principalmente un papel comunicativo;  es a partir de la comprensión de esos textos leídos o escuchados, cuando el alumno trabaja, bien de forma individual, en parejas o en grupos, su expresión oral o escrita y la interacción oral o escrita.

También contribuyen a servir como referente de cara a la realización de la tarea final propuesta en la unidad.

No hay que olvidar el papel que tienen los textos de cara a cubrir las necesidades de los alumnos, no sólo unas necesidades relativas a  aprender la lengua, sino también a satisfacer intereses y gustos.

Por tanto, los textos tienen que cumplir un objetivo comunicativo y a la vez resultar motivantes para los alumnos.

En ese sentido, pienso que los textos propuestos en la unidad son motivantes. Abordan la temática de la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, los emigrantes.

Si tengo que quedarme con un texto, que a mi entender resulte motivante, me quedo con el texto escrito que hace mención a una pareja de abuelos que se hace cargo de sus nietos.

Pienso que es un texto significativo porque no sólo el alumno va a activar competencias comunicativas sino también generales.

Aborda un tema muy interesante como es el papel de los abuelos en la sociedad. Además puede generar un debate muy interesante: ¿es un abuso por parte de los padres de los niños?, ¿es una obligación por parte de los abuelos?, ¿es adecuado que un matrimonio o una pareja donde trabajan los dos tenga hijos?.

En definitiva, opino que este texto puede generar bastante comunicación entre los alumnos, y por experiencia propia o ajena pueden conocer bien esta situación familiar, así poder manejar argumentos que apunten hacia un lado u otro.

Como tarea a realizar alternativa, propondría formar parejas en clase, preparar por escrito un diálogo  sencillo y posteriormente interactuar. Uno de los alumnos es la madre de los niños y le pide el favor a su padre (abuelo de los niños)  e interpretado por el otro alumno, de quedarse ese día con ellos por alguna razón (va al teatro, tiene una comida de negocios, tiene que ir al aeropuerto a recoger a una amiga…). La madre tiene que intentar convencer al abuelo de que le haga el favor ese día.

lunes, 4 de junio de 2012

La autonomía del alumno


Entendemos por autonomía como la condición y estado del individuo, comunidad o pueblo con independencia y capacidad de autogobierno.

Antes de consultar este término en internet, escribí una breve definición:

Autonomía es la capacidad de una persona o de una institución para realizar acciones o tomar decisiones por sí misma.

Como sinónimos de autonomía tenemos: independencia, libertad, autogestión.

Y llevado a la enseñanza/ aprendizaje de lenguas: responsabilidad, reflexión, estrategias, consciencia, intención, aprender a aprender.

El alumno autónomo es capaz de organizar su propio proceso de aprendizaje poniendo en marcha estrategias, es decir, líneas de actuación organizadas.

Presenta varias características:

- Es responsable de su aprendizaje.

- Es consciente de lo que está aprendiendo.

- Tiene iniciativa y arriesga.

- Asume un papel activo dentro del proceso.

- Colabora con los compañeros y con el profesor.


El alumno ya no es receptor pasivo y se convierte en protagonista de su proceso de aprendizaje.

Desarrollar la autonomía le permite a un alumno ser más independiente en su proceso de aprendizaje; es efectivo al poner en marcha un plan de acción en un contexto social, se decir, en la interacción con los compañeros, con el profesor de clase y con otras personas en el mundo real.

La autonomía se concibe en el plan curricular como la autorregulación, es decir, la capacidad del alumno de asumir el control consciente de los siguientes aspectos implicados en el aprendizaje:

- Proceso de aprendizaje: creencias, conocimientos, estilos de aprendizaje.

- Planificación del aprendizaje: necesidades, metas y objetivos.

- Recursos disponibles: tiempos, espacios, materiales, fuentes de consulta.

- Desarrollo y dominio de nuevas estrategias de aprendizaje y uso de la lengua.

- Control de los factores psicoafectivos implicados en el proceso de aprendizaje y uso de la lengua: motivación, ansiedad, actitud hacia el error, etc.

- Cooperación del grupo: habilidades grupales…

Quiero destacar el papel del portfolio europeo de las lenguas (PEL), como instrumento de reflexión y autoevaluación que gestiona el propio alumno, fomentando así un aprendizaje autónomo.

Tras haber analizado el material del PEL, considero de gran ayuda este tipo de test con los que uno puede autoevaluar su proceso de aprendizaje. Supone un modo de abrirse ante sí mismo, reconociendo los hábitos que se tienen al aprender una nueva lengua y qué es lo que nos está ayudando a mejorar en las diferentes destrezas comunicativas. Por otra parte, plantea puntos que hemos podido pasar por alto y, que de aplicar en un futuro, nos puede servir para desarrollar nuestra autonomía en el aprendizaje.

La gran ventaja que veo al desarrollo de la autonomía del alumno es la visión democrática que adopta la docencia en el aula, donde tanto profesor como alumno van a tomar decisiones conjuntamente, favoreciendo siempre las necesidades de aprendizaje que tenga el grupo de clase.

Un inconveniente podría ser la falta de implicación de algún aprendiente de lenguas, dado que las características personales de cada uno, con sus estilos de aprendizaje, intereses, conocimiento del mundo…van a diferir muy probablemente.

Es labor del profesional docente ceder el control del proceso al alumno para que éste tome las riendas de su propio proceso de aprendizaje.

Cierro como conclusión con lo siguiente, los nuevos protagonistas principales en el aula donde se enseña y se aprende una lengua extranjera son el profesor facilitador y el alumno autónomo.




sábado, 2 de junio de 2012

Desde mi experiencia, ¿se ha dado la evolución en los papeles del profesor y del alumno?


Partiendo de mi experiencia como aprendiente de lenguas, opino que efectivamente se ha dado una evolución tanto en el papel del profesor como en el papel del alumno dentro del proceso de aprendizaje de lenguas extranjeras.

He sido testigo lastimosamente de cómo no se debe dar una clase, me remonto a aquellos años de colegio con aburridas explicaciones y reiteración de ejercicios mecánicos de gramática, donde la práctica de los conocimientos adquiridos resultaba nula.

En los últimos años, especialmente cuando he tomado parte en las clases de italiano, he apreciado un cambio. Efectivamente puedo decir que se sigue un enfoque comunicativo y el eje sobre el que gira el proceso es el alumno, a quien se intenta cubrir sus necesidades de aprendizaje.  

En base a mis últimas experiencias, puedo decir respecto al profesor lo siguiente:

- Intenta que interactúe con mis compañeros y realicemos actividades en parejas o en grupos.

 - Es un profesor que sabe escuchar y se interesa de las experiencias y conocimientos de todos.

- Utiliza la lengua meta en clase pero en momentos muy concretos permite que haga una pequeña consulta en mi idioma a mi compañero de al lado.

- No interrumpe a nadie, deja libremente a los alumnos que se expresen, y expone los errores que hemos cometido en momentos muy precisos y que no interfieren al desarrollo satisfactorio de la clase.

- Confía mucho en todos nosotros, nos deja el tiempo necesario para que terminemos las actividades y nos hace reflexionar sobre lo que estamos aprendiendo para que seamos conscientes de ello.

La clave es que es un motivador al fin y al cabo, característica fundamental que debe cumplir el profesional docente.

Y añadiría lo siguiente respecto al papel del alumno:

- Aporta al grupo sus conocimientos, habilidades y actitudes.

- Valora el error como necesario para aprender, es un elemento completamente natural dentro del proceso.

- Se implica en clase, tomando decisiones conjuntamente con los compañeros y con el profesor.

- Forma parte activa de las tareas que se proponen en el aula, activando las estrategias que sean necesarias.

- Es responsable en su propio proceso de aprendizaje, sabe tomar el testigo del profesor y por tanto goza de autonomía.

¿Qué profesor me gustaría ser?


El prototipo de profesor que me gustaría ser, es decir, el papel que me gustaría desempeñar dentro del proceso enseñanza/ aprendizaje del español como lengua extranjera (ELE) sería el siguiente:

- Motivar a los alumnos para que participen y se impliquen. La motivación es el motor del aprendizaje.

- Crear un buen ambiente de grupo. La pérdida de timidez y participación de cada uno de los integrantes del grupo favorece al proceso de enseñanza/ aprendizaje.

- Tener una actitud muy humilde, admitiendo que no soy el único que sabe en clase, y lo que me diferencia respecto a mis alumnos es que yo sé cómo expresar las ideas en la lengua meta, pero igualmente ellos están capacitados para aportar cosas positivas al grupo y de ellos sin duda voy a aprender también.

- Programar las sesiones atendiendo a las necesidades e intereses de los alumnos. Ello es una función esencial de cara al éxito de la tarea que se plantea en clase.

- Adoptar el papel de profesor facilitador, enseñar facilitando su aprendizaje.

- Ayudar a los alumnos a detectar y desarrollar estrategias útiles de cara a realizar las tareas comunicativas.

- Ceder el control sobre el proceso de aprendizaje al propio alumno, quien va a activar estratégicamente competencias para poder realizar la tarea. Ello se va a traducir en un aprendizaje efectivo de la lengua, de manera que se podría hablar de la autonomía del alumno en el aula. Él es responsable y sabe tomar las iniciativas necesarias para desarrollar satisfactoriamente cada una de las actividades comunicativas en clase.